Edipo Rey

En esta conferencia teatralizada los invito a instalar en el imaginario un anfiteatro griego donde transcurrirá el relato del Edipo Rey para así rememorar la presentación de las antiguas tragedias clásicas. El relato llega no solamente apelando a la descripción física y objetiva sino también a anécdotas y connotaciones humorísticas, como la relación entre el nacimiento del teatro, las fiestas dionisíacas y la desacralización de lo religioso para instalar el ritual laico que hoy es el teatro.

Haré referencia a los 3 trágicos clásicos: Esquilo, Sófocles y Eurípides, y aludiré a la relación Pericles – Sófocles como uno de los elementos renovadores de la cultura occidental.

Les contaré para qué y por qué un psicoanalista cuenta esto en un teatro argentino. Luego del relato de la tragedia, de un modo informal y descontracturado podremos entre todos hacer un debate interesante sobre la actualidad argentina.

Jugaré el rol de distintos narradores: un psiquiatra psicoanalista, un hombre de teatro, y un hombre corriente sorprendido por la historia que cuenta la tragedia de Sófocles. Se harán presentes no solamente los protagonistas de la tragedia, sino también personajes de toda la mítica griega como Tiresias, Apolo o la Esfinge.

Finalizado el relato de la tragedia, propondré al público iniciar un debate para intentar responder inquietudes y buscar explicaciones, no solo desde el punto de vista psicoanalítico-sociológico sino también buscando puntos de entrecruzamiento con la actualidad.

En el debate, responderé las dudas no solo como el Doctor José Eduardo Abadi sino también, desde la postura de cualquiera de los personajes de la tragedia Edipo Rey.

En el teatro Multiescena CPM.

Entradas por PlateaNet

👉🏼 Evento en Facebook bit.ly/JEA_EdipoRey


¡Los espero!

Grieta – 2019

Mientras la grieta permanezca inmodificable en su carácter abusivo, destructivo, impermeable al aprendizaje y fanáticamente adherido a la pobreza intelectual, y a las mentiras declamadas con impudicia asombrosa para asegurarse un poder perverso, estamos en problemas. ¡Ah sí! estamos en problemas.
 
La grieta es nuestro fracaso como esa sociedad que pretende crear, crecer, ser amistosa, solidaria y compasiva.
 
Grieta subraya la voracidad y no la sana ambición. La guerra y no el disenso y la discrepancia. Alude a enemigos y no adversarios. Desconoce alternativas y variables y se refugia en estúpidos absolutos disfrazados de verdades irrebatibles.
 
Los propulsores de la grieta gritan acusaciones, pero no puede obviamente escuchar (imprescindible) al semejante. Es que éste no existe: está el igual a uno y nadie más. Los diferentes quedan borrados por una alucinación negativa.
 
¿Cómo explicar que el delito en sus diversas manifestaciones, es no sólo amoral, antiético, ajeno a los valores de la vida, sino también carenciante e improductivo?
 
Es básicamente perdedor, a diferencia de todo aquello que respeta, legitima, estimula y cuida la vida de nuestro semejante, de nuestro conciudadano. Que en definitiva es nuestra propia vida y que merece y tiene el derecho de ser vivida.
 
Las cosas no están dadas, sino que las hacemos nosotros. Debemos construirlas. Teorías de destinos trágicos inevitables son falacias que evitan el compromiso con conductas valientes, honestas y que anhelan el bienestar y la felicidad.
 
El camino y la transformación, dos conceptos que deben acompañarnos en todo momento y en todas las áreas, deben exiliar a la zona de confort alienada y alienante. Sino, entonces, seguiremos en serios problemas.
 
#JEAbadi

Transformando empresas

Temas transformadores

  • Ganar y perder en época de crisis.
  • Formas de liderazgo en tiempos de alta inestabilidad.
  • Charlas sobre temas culturales generales.
  • Condiciones y estímulos para alcanzar el bienestar en el propio ámbito laboral y su relación con la creatividad y productividad grupal.
  • ¿Qué temen los poderosos?
  • RSE de la empresa en el mundo de hoy.
  • La sociedad del amor frente a la sociedad del odio.
  • La articulación de la noción de responsabilidad y el compromiso con lo lúdico y el placer en el trabajo y en la empresa.
  • La integración y la distancia adecuada entre el trabajo y la vida familiar.
  • ¿Cómo evitar y prevenir la presencia de la angustia en nuestros días? Otras temáticas
  • El diálogo en sus diversas formas en las parejas de hoy.
  • La experiencia y el aprendizaje en la formación de dirigentes y directivos de hoy.
  • Diálogo padres e hijos.
  • La vida amorosa y su relación con las relaciones laborales y la productividad.
  • La empatía, un valor indispensable.
  • Liderazgo,poder y libertad: su sinergia.
  • El aprendizaje a partir de la experiencia y la innovación a partir de la imaginación.
  • La incansable búsqueda del éxito, ¿Para quién y para qué?
  • Competencia y hostilidad.
  • Belleza y autoestima.
  • La fuerza del miedo.

José Eduardo Abadi
jeabadi@gmail.com

Adolescentes hoy: más cerca del “flower power” que de los excesos

En tiempos de  violencia, vandalismo, y excesos ellos también cultivan un perfil solidario y son los menos discriminadores. Cuáles son los dos grupos de adolescentes que hoy crecen en la Argentina.

Todo en la vida de los adolescentes está lleno de claroscuros. Y es porque justamente en esa etapa de la vida todo se tensiona, persiguiendo casi frenéticamente los límites.

Todas las edades de la vida tienen su cuota de innovación para que sean vitales, pero en la adolescencia hay más cambios, una etapa de plena transformación . Hoy ellos están en el ojo de la tormenta y mientras crecen buscando su propio destino.

Su rebeldía natural y la búsqueda de límites que los hace transitar muchas veces por la delgada línea entre lo permitido y lo prohibido, ¿carga a los adolescentes actuales de “mala prensa” por parte de la sociedad?

Ellos también tienen otra cara. Una cara más cándida y hasta con un cierto toque de ingenuidad  que los hace transitar livianos y con más apertura por los tiempos contemporáneos.

La cuestión atractiva para el debate es entender que los jóvenes y sus conductas  no surgen disociadas de un contexto, sino que son parte de él.

“Los adolescentes hoy quedan envueltos en la mala prensa que la sociedad muchas veces les adjudica. Ellos crecen llenos de etiquetas y en general, los adolescentes actuales y los argentinos en particular circulan por este tiempo “cargados de buenas noticias”. Se trata de un grupo social compasivo, solidario y son los que menos discriminan”, analiza la psicoanalista Sonia Almada, especialista en adolescencia y familia y directora de Ar-alma.

“Ante todo entendamos que los adolescentes son parte de la sociedad-comunidad  de la que todos nosotros formamos parte. Y algo muy importante para interpretar a los adolescentes es el clima del imaginario social en el que se vive”, apunta el médico, psicoanalista y dramaturgo José Eduardo Abadi.

El contexto importa

Los adolescentes viven hoy en un contexto sociocultural-político y económico del cual reciben estímulos y los metabolizan según las variables de cada grupo social al que pertenecen. Es a partir de esa metabolización que realizan sus respuestas.

“Hoy en nuestro país este contexto sociocultural-político y económico es altamente conflictivo y los adolescentes que necesitan transitar una etapa llena de proyectos y trabajo inclusivo, están viviendo ya no tan sólo con cuotas de incertidumbre,  sino también con una sensación de inseguridad y peligro”, explica Abadi.

¿Qué genera esto? Un ramillete de sentimientos: ansiedad, sentimientos de desprotección e indefensión; vivencias de desgano e impotencia…o violencias reactivas.

Nuevos caminos de la vida

A pesar de la intensidad de los tiempos contemporáneos, los adolescentes tienen un estilo cooperativo y no tienen problemas de homofobia como los adultos.

“La mayoría de ellos son empáticos por naturaleza. Viven más natural y espontáneamente la sexualidad que los adolescentes de hace 10 años atrás”, agrega Almada.  Y como durante la  adolescencia comienza la búsqueda de una nueva identidad, los padres se transforman en seres de carne y hueso, se termina la idealización”.

“Comienza, además, la etapa en donde abandonan el cuerpo infantil y comienzan a tener otro tipo de sensaciones. Y quienes aparecen como  incondicionales compañeros de ruta son sus pares, los amigos. Por  eso se forman esas tribus tan fraternas e incondicionales”, refuerza la psicoanalista Almada.

“En la adolescencia hay una prueba de casi todo. Tiene que ver con su búsqueda de la identidad. No conocen su cuerpo, no saben cuánto aguantan. Por eso los casos que se conocen de comas alcohólicos y excesos a veces tan usuales en grupos de jóvenes. Hay que revisar y apuntalar los vínculos de aquellos que los rodean. enseñarles a querer la vida y estar atento y ver las señales que ellos dan, siempre hay señales”, agrega Almada.

Tecnología y vandalismo, parte del debate

Entre los jóvenes el poder de las redes sociales, como fuerza arrolladora para agruparse entre pares y la capacidad de libre elección, crea un nuevo tiempo: el de la diversidad multicultural y  multiracial, mezclando estratos sociales.

Los jóvenes hoy son activos, se agrupan y persiguen sus ideales. El punto es la justa medida para no caer en excesos y violencia.

Los hechos ocurridos en la ciudad de Buenos Aires con más de 15 colegios secundarios “tomados”, actos de destrozos y vandalismo en la iglesia San Igancio de Loyola, avivaron el debate.

Para el médico psicoanalista José Abadi se pueden categorizar dos grupos de adolescentes en la Argentina de hoy :

“El  tronco fundamental de los jóvenes argentinos, la mayoría podríamos decir, no tiene conductas teñidas por el exceso y lo patológico. Sino que transitan un proceso de búsqueda, adaptación y lo intentan con los recursos que tienen;  crecen y disfrutan. Para lograr esto, se necesita contención,  apoyo, enseñanza y límites. De la familia, la  escuela y las instituciones sociales”.

“Y hay otro grupo -más marginal-  en donde la conducta, influenciada por su propio contexto es inadecuada -continúa Abadi- . Y deriva en conductas perjudiciales para otros, agresión destructiva, indiferencia y adicciones. En estos casos,  lo que vemos es la imposibilidad de enfrentar con recursos sanos la realidad, con todos sus colores a cuestas, y por eso aparecen distintas formas de fuga y violencia. Ahora, es importante no hacer del segmento marginal la totalidad de la juventud”, remata Abadi.

“En muchos casos de acoso escolar y noviazgos violentos, los agresores en general son chicos que vienen eyectados de la violencia familiar en su propia casa. Es decir, replican el modelo, la violencia familiar degrada al adolescente”, puntualiza Almada.

“A los adolescentes hay que ayudarlos a forjar su propia autonomía, es fundamental brindarles seguridad. Ellos hoy no andan peleando por el mundo, les interesa más la búsqueda de la paz y una búsqueda empática del lazo social. Sin embargo, muchas veces se los estigmatiza y tienen mala prensa porque cuestionan, y muchas veces molestan porque no tienen miedo”

Un ejemplo lejano pero global

El grupo anglo-irlandés One Direction, hoy transformado en un fenómeno juvenil global, nos sirve para terminar de pintar la foto de época global de los jóvenes de hoy ¿Por qué este grupo One Direction conforma la pintura de época más acabada de los jóvenes de hoy?

One Direction fanaticas 1170

El  docu-reality sobre la última gira europea de One Direction -se estrenó recientemente en los cines locales-  es un buen ejercicio sociológico-crítico para este tema, sobre todo para padres y allegados a adolescentes.  Es un viaje al mundo interior de los jóvenes de hoy, donde aparece bastante del lado “A” que conecta a los jóvenes con el culto a la amistad, los sueños y la solidaridad.

Allí aparece la versión teen del culto a la amistad, el sacrificio y el esfuerzo por alcanzar los sueños  y en primera persona el fenómeno de las redes sociales, con millones de jóvenes nativos digitales puros que expresan sus gustos, pasiones y desencanto. Dónde allí viven.

Es importante nuestro compromiso como sociedad con el destino de la adolescencia y la juventud.

“Hay que proteger y contener a los adolescentes: instalar normas claras y fundamentadas que permitan el progreso y que cuando son transgredidas, tengan la sanción que corresponda. Un compromiso con lo que se dice y se enseña, y también con lo que se hace”, concluye Abadi.

Infobae Por: Daniela Blanco

José Eduardo Abadi, 27-09-2013

El sentido de la vida: “La conquista de uno mismo”

Charla Debate

José Eduardo Abadi y Juan Carlos Picasso regresan a Rosario para brindar una charla – debate. Los   especialistas regresan a Rosario para dictar una nueva conferencia sobre El sentido de la vida, esta vez centrándose en: “La conquista de uno mismo” , que tendrá lugar el próximo 19 de septiembre, a las 20.30 h. en el Teatro La Comedia (Mitre y Ricardone). La entrada es gratuita.

Luego de presentarse juntos en Rosario en 2011, a sala llena, Abadi y Picasso regresan a la ciudad. Un diálogo imperdible que reúne a  los dos reconocidos profesionales: el Dr. José Eduardo Abadi (Psicoanalista, Psiquiatra, Escritor) y el Prof. Juan Carlos Picasso (Director del Centro Adventista de Vida Sana de la Pcia. De Entre Ríos “Puigari”).

El sentido de la vida: La conquista de uno mismo:

“El sentido de la vida, a diferencia de lo que prejuiciosamente mucha gente piensa, se descubre pero básicamente se construye. El arquitecto central es el sujeto mismo y nuestra condición de tal es la capacidad para relacionarlos o vincularnos con el semejante. Con ese otro a quién damos y nos da identidad a nosotros mismos. Autores de nuestro argumento en busca de la armonía y la coherencia. La integración del amor, el interés, el placer y el trabajo. Disolución de culpas imaginarias. Tabla de valores. Compromiso y vocación. Enfrentar tres obstáculos fuertes de la actualidad: la envidia, la voracidad, la indiferencia.  El sentido de la vida y la trascendencia. Estos temas se desarrollarán vinculados al individuo, la pareja, la sociedad.”

2013, 18 de Septiembre

Padres después de los 50: felicidad y polémica

La paternidad tardía crece al ritmo de la vida moderna: se prioriza lacarrera profesional, sube la tasa de divorcios; parejas reincidentes y condiferencia de edad. La ciencia alerta sobre los riesgos.

¿Existe el boom de la paternidad tardía? Sí. Y es uno de esos temas globales que atraviesa culturas y geografías. El estilo de vida contemporáneo enmarca el fenómeno. Por un lado, la decisión de ser padres se pospone para priorizar los logros profesionales. Por el otro, el aumento de las tasas de divorcio abre la puerta a las segundas oportunidades de pareja y al crecimiento de parejas con edades “desparejas” y sin hijos.

El tema de la paternidad tardía sin duda tiene dos enfoques medulares: la mirada científica y la mirada psico-social. Lo novedoso desde el punto de vista científico es que hasta ahora siempre se ha hecho énfasis en que la maternidad tardía conlleva riesgos de desarrollar enfermedades genéticas en el embarazo. Ahora se suma que los problemas también pueden ser provocados por la paternidad tardía, entre los que se han estudiado están los niños que desarrollan autismo y esquizofrenia y bebés con bajo peso y prematuros.

Muchos ya hablan de la “paleo- paternidad”, papás después de los 50 y más, sin embargo hay un grupo de varones célebres internacionales que no dudaron en su edad dorada ponerse a empujar un cochecito. Paul Mccartney tenía 61 años cuando nació su último hijo, Clint EastWood 66, Tony Randall 78, ySteve Martin tuvo en diciembre pasado a su primer hijo (con su esposa de 41 años) a los 67. Después de todo, el esperma es indestructible, siempre dijo la ciencia.

“Hay que enmarcar en que condiciones se desarrolla la paternidad tardía: ¿en qué circunstancias? ¿en qué contextos? No es lo mismo un padre primerizo que trata un anhelo pendiente o el hombre en pareja con una mujer más joven sin hijos; o si se trata de una segunda pareja – explica el médico psicoanalista y dramaturgo Dr. José Abadi-. En los últimos casos lo que está en juego es acompañar el anhelo de ella, casi con un tributo”.

Las estadísticas en los Estados Unidos parecen apoyar esta teoría. Desde 1980 hasta el 2009, la tasa de papás primerizos en Estados Unidos aumentó un 47% en la categoría de edad de entre los 35 y 39 años, y un sorprendente 61% en el grupo entre 40 y 44 años. Incluso aumentó un 18% entre los hombres de 50 a 54. Esta tendencia se debe, por un lado, al alto índice de divorcios en Estados Unidos, que lleva a segundos matrimonios y segundos “hijos”, y, por otro, a las parejas en las que ambos tienen una carrera propia, que suelen comenzar familias tarde.

Pero más importante es el rol de la medicina. Nunca hubo tantos procedimientos como ahora para garantizar embarazos saludables, hasta el punto de ofrecer soluciones para los hombres de mediana edad con problemas reproductivos, como medicamentos para la disfunción eréctil y tratamientos de inseminación intrauterina para comenzar el proceso de búsqueda de un bebé.

El estudio de Nature

Un estudio reciente publicado en la revista Nature vino a profundizar el tema sobre las implicancias genéticas en el embarazo que también existen en la paternidad tardía.

Los padres más añosos se enfrentan a un riesgo significamente mayor de producir un hijo con autismo o esquizofrenia, debido a mutaciones en el esperma que pueden llegar a contribuir a que estas condiciones se dupliquen por cada 16 años y medio que un hombre envejece. Esta investigación le siguió a un estudio de abril del 2012, también publicado por Nature, que encontró que los padres mayores tienen 4 veces más posibilidades que las madres de transmitir autismo, relacionado con una falla genética. Este riesgo se vuelve especialmente agudo luego de que los hombres cumplen los 35, precisamente la edad en la cual se dice que el aparentemente más frágil sistema reproductivo femenino entra en la zona de peligro.

Entre estos dos informes salió un estudio en mayo en el American Journal of Men’s Health, que realiza una conexión entre la edad del padre con los nacimientos prematuros, el bajo peso al nacer y los fetos que nacen sin vida. Estos y otros trabajos, algunos que muestran las posibles conexiones entre estos padres y las apariciones de labios leporinos y algunos cánceres, llevan a la conclusión de que la paternidad tardía también tiene una implicancia de riesgo en la salud de la descendencia, quizás peor que los causados por una madre añosa.

Padres tardíos globales

Puede que Estados Unidos sea el mayor productor del mundo de papás de edad avanzada, pero no es el único. En Inglaterra y Gales, la edad promedio para ser padre subió de 29 a 32 desde 1980; en Islandia aumentó de 28 a 33. En Japón, los números no son claros porque estas encuestas comenzaron recién en el 2008, pero el promedio parece estar en aumento debido a que la situación económica lleva a que los hombres retrasen tener hijos.

China e India no tienen el problema de baja densidad de población, ni un boom de padres tardíos. Pero se están precipitando hacia uno. La establecida preferencia en ambos países por bebés varones en vez de mujeres, y los abortos selectivos y adopciones en el extranjero de niños produjeron una población joven que es desproporcionadamente masculina. Cuando esos niños alcancen la edad para casarse, la competencia por esposas va a ser voraz, y muchos hombres van a tardar en sentar cabeza o directamente no se van a casar. “A los hombres les lleva más tiempo establecerse”, explica Radhika Chopra, profesora de Sociología de la Universidad de Delhi. Esto hace que ver hombres mayores con niños muy pequeños sea algo cada vez más común en la sociedad India.

Aunque es cierto que el riesgo de síndrome de Down a los 35 es 1 en 400, comparado con 1 en mil en madres de 30, la mayor parte de los padres se arriesgaría a esas probabilidades, y por lo menos los números están bien investigados y son confiables. Recien se comienza a estudiar en profundidad  los riesgos asociados con el esperma envejecido.

El genetista molecular Joseph Buxbaum, director del Centro de Autismo Seaver en la Escuela de Medicina Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, expone de manera directa: “Es bastante claro que los números de mutaciones en aumento se relaciona con padres mayores, y en mayor parte al padre”.

La importante es estar

Los problemas que plantean los padres tardíos sobrepasan lo genético.  “Lo que hay que pensar siempre es que el centro es el hijo, no el padre. La preocupación es pensar qué es más sano para un hijo, refuerza el médico psicoanalista Dr. José Abadi-. Un hijo tiene derecho a reclamar un padre que lo quiera, que lo proteja, y que tenga una disponibilidad con un tiempo físico, afectivo y lúdico para él. Y no que lo que esté en juego sea la ansiedad y el miedo del hijo de ver un padre ante sí que puede perder”.

La mente de un chico no está bien adaptada para resolver esto. A los chicos les gusta la uniformidad en todas las cosas, y cuando se trata de la edad, significa que todos pertenecen a una de tres categorías: niños, adultos, ancianos. Cuando estos límites se mezclan, puede llevar a la ansiedad, algo que he observado seguido.

La pregunta más grande -¿cuándo va a morir papá?- es mucho más dura. Los padres más jóvenes lidian con el envejecimiento poniéndose una meta, como por ejemplo, ver a sus nietos crecer. Los padres tardíos hacen lo mismo, sólo que apuntan a menos. “Quiero estar en buen estado de salud cuando mi segunda hija cumpla 20”. “Mi sueño es bailar con mis hijas cuando se casen”.

Los padres más grandes pueden ser mejores cuidadores. El hombre de mediana edad establecido no sólo tiene más tiempo y dinero,  puede llegar a ser más protector. Los niveles de testosterona bajan un promedio de un 1% por año luego de que el hombre cumple los 30 años, lo que lo hace más paciente y menos explosivo.

“En toda paternidad demorada en el tiempo, a partir de los 50 y más se juega algo de la onmipotencia” , concluye Abadi.

La paternidad en la mediana edad no va a ser nunca un estado predilecto: el esperma se daña, los padres mueren antes. Estas preocupaciones nunca fueron una novedad para las mujeres, a quienes la biología y la sociedad siempre les hizo cada embarazo un asunto de alto riesgo.

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José Eduardo Abadi | 15 de Julio de 2013

Conocé a los Dink: profesionales de clase media, buenos ingresos y sin hijos

Es una franja de adultos jóvenes entre los 25 y los 40 años, que prefieren las mascotas y los smartphones a los pañales y las mamaderas. En su mayoría, profesionales con un buen nivel de ingresos, de clase media y media alta, focalizados en su ascenso laboral, algo hedonistas y militantes a la hora de usar su tiempo y dinero en ellos mismos.

•El fenómeno de los DINK por sobre todas las cosas instala el nuevo mapa del poder en las parejas contemporáneas y resquebraja el estereotipo socialmente aceptado de “pareja feliz”, que se completa con la llegada y crianza de los hijos.

•La sigla DINK ya tomó significado global, originada en las palabras del idioma inglés: Double Income No Kids, que significan “Doble salario, sin hijos”, al punto de convertirse en “etiqueta” de muchos productos tecnológicos, mascotas y cruceros que dice: For DINKS.

•Este grupo de adultos jóvenes no está dispuesto a asumir la responsabilidad de procrear, creen en la idea de realización personal, pero sin familia. Son muy activos laboralmente y con un buen nivel de ingresos. Ahora, los DINK, ¿son una expresión de puro narcisismo o un claro signo de época?

•“El punto interesante y novedoso sobre los DINK -explica el médico psicoanalista y dramaturgo Dr. José Abadi- es que supera el viejo dilema donde uno de los miembros de la pareja no quiere tener hijos y el otro acepta resignado; se trata de una situación de acuerdo.  Esta es una época en donde el concepto tradicional de“familia feliz” ya no es no tan universal, ni tan relativo, continúa en crisis y a la vez se redefine constantemente”, remata Abadi.

•Ser un dinky

•La cultura llamada dinky tiene atributos propios. La posición ideológica frente a no tener hijos no es resultado de la imposibilidad biológica de parejas de cualquier condición sexual, sino una elección y proyecto de vida.

•Esta categoría se lleva muchas hojas y consideraciones en cualquier estudio de mercadotecnia, especialmente si se trata de tecnológicas, textiles y la industria del turismo.

•Este estilo de vida en pareja se refiere a permanecer juntos por decisión mutua, y no por reglas sociales impuestas; en las parejas DINK ambos miembros trabajan.

•En general se radican en centros urbanos, donde se encuentran expuestos a variables como: el estilo de vida acelerado y complejo, la búsqueda de acceso a un mercado laboral demandante, las altas expectativas de éxito, y su apertura a nuevos conocimientos e innovaciones.

•El fenómeno DINK, originario de los países europeos y amplificado por EEUU y China, ahora también se consolida en países sudamericanos como Brasil, Chile y Argentina.

•Este crecimiento de este fenómeno sociocultural, el Dr. Abadi lo interpreta bajo tres variables: “La primera son las causas económicas: el no tener los medios suficientes para pensar en los hijos y todos los gastos a su alrededor.

•La segunda -continúa Abadi- y seguramente la más profunda tiene que ver con la desvinculación de lo que significa ser padres y estar en pareja: antes era una continuidad fisiológica, el hecho de estar en pareja y ser padres. Ya no es un continuum”.

•Y la tercera es la competencia laboral: la idea de que la maternidad-paternidad me va a quitar tiempo y eficacia”, explicó el médico psicoanalista.

•Consumo DINK

•Los DINK son consumidores selectos e informados, y bastante impulsivos en sus compras cotidianas. Gastan en diversión y placeres. Por ello se procuran un estilo de vida que refleja satisfacción y modernidad: les gusta viajar, adquieren gadgets y aparatos novedosos, ropa y muebles de diseño, gastronomía, dedican tiempo al cuidado de la salud, imagen y alimentación. Donde demuestran un estilo más conservador es en las operaciones inmobiliarias y en todas las relacionadas a la generación de patrimonio.

•Amantes del buen vivir, llegan a gastar hasta el 72 por ciento de su sueldo simplemente en productos considerados suntuosos, como ropa, calzado, buenos restaurantes, espectáculos y viajes de todo tipo: escapadas cortas, turismo de aventura y viajes de lujo.

•La Iglesia católica no dudó en varias oportunidades en expresarse en contra de estas formas de entender la vida de los DINK, por considerar que se trata de una actitud egoísta o hedonista en la que prima el consumismo por encima de los valores familiares.

•Al respecto, continúa el Dr Abadi, es cierto que el cóctel de los DINK puede sonar algo desesperanzador: “Combinan el mito de la eficacia, la ansiedad laboral y el narcisismo. Pero lo que esta tendencia viene a corroborar es el nuevo dibujo de la relación de poder en la pareja: donde la mujer renunciaba a un determinado rol social y hoy en dia pide simetría; la mujer dice: ‘Quiero alcanzar tanto como vos. Yo no me voy a quedar en casa cuidando a los chicos’”.

•Y al respecto Abadi concluye: “¿Qué pasa con el entrenamiento de la capacidad de amar de los padres, no hay conciencia plena de lo rico que uno se convierte cuando ama a sus hijos?”.

infobae.com

José Eduardo Abadi | 03 de Julio de 2013

La generación yo yo yo

Nacieron entre 1980 y el 2000 y forman parte de la franja under 30, el grupo generacional más grande. Son cómodos, narcisistas y algo insatisfechos; dependen de la tecnología, pero viven con los padres Time les dedicó su tapa.

La velocidad ha signado sus vidas. Esta generación que nació entre la década del 80 y el año 2000 se dedicó a mover sus límites etarios y a buscar su propio estilo de vida. Extendieron hasta la mitad de los “veintis” una especie de adolescencia tardía; y a la vez adelantaron usos y costumbres en busca de una libertad precoz impulsada por la tecnología.

La revista Time les dedicó su última tapa y los llamó Millennials, una generación under 30 que los describe, según un ramillete de especialistas y estudios académicos consultados, como un grupo de narcisistas empedernidos.

Los Millennials así definidos es el grupo generacional más grande en la historia de EE.UU, formado por teens nacidos hasta el año 2000 (que hoy tienen 13 años) y los que actualmente transitan su década de los “veintis”. Son aproximadamente 80 millones de jóvenes.

Un estudio de la Universidad de Clark realizado entre jóvenes de 17 a 29 años los declara fieles a sus convicciones, vagos y poco independizados: la mayoría vive con sus padres. Si bien en cada país los Millennials son diferentes y adquieren características socioculturales del lugar; por efecto de la globalización y los medios masivos de comunicación comparten alrededor del mundo la impronta que impone la época.

La descripción de los Millennials no sólo responde a poblaciones de niños ricos o de clases acomodadas. También el concepto atraviesa a jóvenes de bajos recursos que desarrollan componentes y dosis de narcisismo, materialismo y adicción tecnológica dentro de su propio entorno que puede ser una villa, asentamiento o barrios humildes.

Es la generación más interesante desde los baby boomers      (que son sus padres, los hijos de la posguerra) y son realmente antisistema. Una de las características distintivas de los Millennials es que quieren “saltear” (skip) al establishment, en busca de su propio estilo. Ellos crecieron con el latiguillo: “Yo puedo hacerlo sólo”. Ellos pueden hacerlo solos y (seguramente) mejor.

Y por eso los bloggers compiten con los diarios digitales; los hackers con las corporaciones y los innovadores tecnológicos con las industrias.

“Esta es una generación que recibe todo el argumento de la posmodernidad: hay una jerarquización de la subjetividad donde el yo pasa a estar valorado, cuidado y potenciado, explica el médico y psicoanalista Dr. José Abadi.Hay una irrupción de nuevos códigos y lenguajes que tienen que ver con el desarrollo de la tecnología, la velocidad y variabilidad de los cambios que se producen en la persona. Por eso, se puede pensar en una cierta acentuación de la variable narcisista. Y tiene que ver también con el valor que se le da al placer, hay una disminución de la culpa neurótica. En parte debido al debilitamiento de los dogmas y mandatos clásicos, el sujeto cobra un primer plano”.

La tecnología libera

La interacción social es muy amplia y está básicamente disparada por el uso de las tecnologías (celulares, redes sociales, dispositivos móviles ) y la influencia de los amigos es grande.

Los Millennials están atravesados por una pantalla: están juntos pero se textean; el punto en común es la pantalla. A la vez los recorre la ansiedad de que siempre están perdiéndose algo mejor. El 70% de ellos chequean sus teléfonos cada hora.

Contar su vida por las redes bajo el concepto de compartir (con otros) prácticamente los convierte a ellos mismos en celebridades de sus propias vidas (via Instagram, Youtube, Facebook , Twitter, etc) .

Los Millennials son una fuerza positiva: optimistas, pragmáticos, y a la vez idealistas. Siempre temen perderse algo. Son financieramente responsables para sus gustos y gadgets pero aprovechan los ahorros que hacen viviendo con sus padres (como la casa, comida y ropa).

“La tecnología genera tres situaciones: aislamiento, pasividad y dependencia, agrega el Dr. Abadi.  El costado positivo es el individualismo responsable. Hay una enfatización de la preparación laboral por la alta competitividad que está en juego, pero los vínculos afectivos son muchas veces -no siempre- más superficiales”.

“Esta franja de jóvenes van cambiando de ciudad, de trabajo y vida afectiva a una altísima velocidad. Esto plantea una reformulación de la noción de experiencia: no se trata ahora de algo acumulativo; tiene que ver con la permeabilidad para incorporar los acontecimientos al seno del sujeto“, concluye Abadi.

La era del súper capacitado

Los Millennials es una generación que cree en la capacitación profesional como herramienta diferenciadora y clave para enfrentar la competencia laboral. Ahora ese compromiso con el claustro académico fue en detrimento de su compromiso político y cívico.

Sus padres -los baby boomers- trabajaron mucho para fortalecer su autoestima, para hacerlos fuertes y enfrentar así un mundo difícil. Es una generación que fue creada para el éxito laboral, pero sin tanto énfasis en el éxito afectivo.

Sus carreras profesionales las manejan con organización, se colocan metas para luego alcanzarlas. Sin embargo el nivel de satisfacción es bajo. Ellos mismos padecen la crisis de sus expectativas.

Por Daniela Blanco dablanco@infobae.com

José Eduardo Abadi | 15 de Mayo de 2013